
Esta intervención representa una apuesta concreta por la equidad territorial, la sostenibilidad y el fortalecimiento de capacidades comunitarias en contextos de alta vulnerabilidad.
El proyecto “Construcción de Sistemas de Energía Solar Fotovoltaica en las Comunidades Wayúu de la Zona Rural de Manaure”, finalizado el 19 octubre de 2025, se diseñó como una solución estructural frente a la baja cobertura eléctrica en zonas rurales dispersas.
La iniciativa contempló la construcción e instalación de sistemas individuales de energía solar, siguiendo las especificaciones técnicas aprobadas por OCAD PAZ, superando así las limitaciones de conectividad a redes convencionales, garantizando autonomía energética en cada vivienda beneficiaria.

El proyecto benefició a 196 viviendas y familias, distribuidas en nueve comunidades indigenas: Platanito, Opotuleka, Manantial, Wimpiraren El Corral, Siria, Jawapia, Anaripa, Oriokat y Jashuaipana, en el municipio de Manaure, departamento de La Guajira.
Estas poblaciones enfrentan condiciones ambientales adversas, con altas temperaturas que alcanzan hasta 38°C y escasez hídrica prolongada, lo que intensifica los desafíos de habitabilidad. En este escenario, el acceso a energía eléctrica segura y sostenible, no solo mejora las condiciones materiales de calidad de vida de las comunidades, sino que habilita nuevas oportunidades sociales, educativas y productivas.

El proyecto contempló la instalación de 196 sistemas solares fotovoltaicos individuales, diseñados bajo criterios de eficiencia, confiabilidad y sostenibilidad.
Cada solución incluye:
● Paneles solares monocristalinos superiores a los 385 W,
● Inversores “Off-Grid” de 1000 W
● Baterías de Ion-litio (LiFePO4)
● Reguladores de carga MPPT
● Medidores prepago
● Sistema de puesta a tierra
Adicionalmente, cada hogar fue dotado con cuatro (4) puntos de iluminación y tres (3) tomas eléctricas, cumpliendo con la certificación RETIE y respaldado por actas de entrega a satisfacción, asegurando condiciones técnicas adecuadas y seguras para el uso doméstico.
Este esquema técnico asegura acceso inmediato a energía limpia y confiable, facilita la iluminación nocturna y permite el uso de electrodomésticos esenciales, impactando de manera directa y positiva la vida cotidiana de las familias Wayuu.
Uno de los principales diferenciales del proyecto fue la capacidad de gestión demostrada durante su ejecución. ALDESARROLLO asumió la coordinación integral del proyecto, garantizando seguimiento técnico, administrativo, jurídico y financiero.
La entidad aseguró la culminación del proyecto, garantizando el cumplimiento de los objetivos trazados; este ejercicio demuestra la capacidad institucional en Gestión de proyectos de desarrollo social, basada en la transparencia, la eficiencia y el control riguroso de la inversión.
Más allá de resolver una necesidad inmediata de electricidad, el proyecto promueve un modelo energético sostenible que reduce la dependencia de combustibles fósiles y garantiza la continuidad y sostenibilidad del servicio a través de un operador de administración, operación y mantenimiento (AOM).
Este enfoque se alinea con una visión de Desarrollo integral en Colombia, donde la infraestructura energética se convierte en un habilitador de oportunidades y en una herramienta para mejorar la calidad de vida y fortalecer capacidades comunitarias.

La ejecución del proyecto se caracterizó por una articulación efectiva entre diferentes actores institucionales, incluyendo el Municipio de Manaure a través de la Secretaría de Planeación e infraestructura, las empresas ejecutoras y la interventoría.
El valor agregado de ALDESARROLLO radica en su capacidad para coordinar actores, gestionar contingencias contractuales y promover mecanismos de control social, incentivando la participación activa de las comunidades en la vigilancia de los recursos públicos
La implementación de sistemas solares individuales en zonas rurales dispersas constituye un ejemplo concreto de Innovación con impacto social, al adaptar soluciones tecnológicas a contextos de alta vulnerabilidad climática y limitada infraestructura.
En Manaure, la energía solar no solo enciende bombillos, abre oportunidades para contar con condiciones esenciales como refrigeración básica de alimentos, posibilidad estudio en horarios nocturnos y fortalecimiento de dinámicas productivas locales, entre otras.

La experiencia en Manaure demuestra que una gestión eficiente, acompañada de control técnico y diligencia institucional efectiva, es clave para que los proyectos financiados con recursos públicos cumplan su propósito.
Con 196 viviendas dotadas de energía sostenible, este proyecto se posiciona como un modelo replicable en otros territorios rurales del país, contribuyendo al cierre de brechas históricas y al fortalecimiento de la soberanía energética en Colombia.
